Las Oriónidas alcanzan su pico esta noche, la del 21 al 22 de octubre de 2026. Si el cielo está despejado donde vives, tienes una cita con los restos del cometa Halley ardiendo sobre tu cabeza. Esta es la guía rápida para no perdértela.

La hora exacta: madruga o lo pierdes
El pico oficial, según el manual del observador de la Royal Astronomical Society of Canada, está previsto para las 18:00 UTC del 21 de octubre, pero las Oriónidas tienen un máximo ancho que dura varias noches. En la práctica, la mejor ventana es la madrugada del 22 de octubre, entre la 1:00 y el amanecer.
Hay un motivo: el radiante —el punto del cielo del que parecen salir los meteoros— está en la constelación de Orión, que no sube lo suficiente hasta pasada la medianoche y alcanza su punto más alto alrededor de las 2:00 de la madrugada. Cuanto más alto esté el radiante, más meteoros verás.
Este año hay un invitado incómodo: la Luna. Estará en fase gibosa creciente, iluminada al 80%, y brillará durante buena parte de la noche. La buena noticia es que se pone unas horas antes del amanecer (alrededor de las 3:00 de la madrugada, hora local), así que la ventana más oscura va desde la puesta de la Luna hasta el amanecer. Si solo puedes salir un rato, que sea ese.
Hacia dónde mirar (no, no es al radiante)
El error clásico es quedarse mirando fijo a Orión. El radiante está cerca del garrote levantado del Cazador, junto a la rojiza estrella Betelgeuse, pero los meteoros más espectaculares aparecen a entre 45 y 90 grados de distancia del radiante: ahí las estelas se ven más largas y brillantes.

Consejo práctico: túmbate boca arriba, relaja la vista y abarca la mayor porción de cielo posible. Orión sale por el este alrededor de la medianoche; a partir de ahí, la cosa solo mejora.
Tu kit de supervivencia para esta noche
- Cero equipamiento óptico. Los prismáticos y telescopios tienen un campo de visión demasiado estrecho. Tus ojos son la mejor herramienta.
- Una manta gruesa o saco de dormir y algo donde recostarte: una tumbona, el capó del coche o directamente el suelo. Mirar al cielo de pie cansa el cuello en diez minutos.
- Ropa de abrigo de verdad. En octubre, estar quieto a las 3:00 de la madrugada enfría rápido. Gorro y guantes no son opcionales.
- Algo caliente para beber. Un termo con chocolate o té convierte la espera en un planazo.
- Oscuridad total durante 20-30 minutos. Tus ojos necesitan ese tiempo para adaptarse. Cada vez que mires la pantalla del móvil, el contador se reinicia. Si necesitas el teléfono, activa el modo nocturno rojo.
Trucos de cazador de meteoros
Con un cielo oscuro y sin Luna, las Oriónidas dan entre 10 y 20 meteoros por hora. En años excepcionales (como 2006-2009) llegaron a 50-75, comparables a las Perseidas, aunque este 2026 la Luna reducirá la cuenta. Aun así, merecen la pena por dos motivos: son rapidísimas (66 km/s) y a veces dejan estelas persistentes que cuelgan en el cielo varios segundos. Una de cada treinta, aproximadamente, se convierte en una bola de fuego brillante.
Cada Oriónida que veas es, literalmente, un fragmento del cometa 1P/Halley, el mismo que registraron astrónomos chinos en el año 240 a. C. y que aparece en el Tapiz de Bayeux de 1066. Llevamos observando esta lluvia desde la década de 1830.

Si la Luna te molesta, bloquéala con un edificio, un árbol o una colina: basta con sacarla de tu campo de visión para ganar contraste. Y aléjate de la ciudad: conducir 30 minutos fuera del casco urbano puede duplicar la cantidad de meteoros que ves.
¿Y si esta noche está nublado?
No pasa nada: el máximo es ancho. Las noches del 20 al 21 y del 22 al 23 de octubre sirven como plan B, y la lluvia sigue activa del 2 de octubre al 7 de noviembre. Marca también esas fechas.
¿Has visto alguna vez una lluvia de estrellas de verdad? Si no, esta noche es tu oportunidad: manta, termo, mirada al este y paciencia. El cielo hace el resto.
Fotografía la lluvia con tu móvil (sí, se puede)
No necesitas una cámara profesional para llevarte un recuerdo. Apoya el móvil en una superficie estable o un trípode barato, apunta a una zona amplia del cielo lejos de la Luna, activa el modo noche y usa la exposición más larga que te permita (10-30 segundos). Desactiva el flash, pon el temporizador en 3 segundos para evitar vibraciones y dispara en ráfaga: con suerte, «cazarás» una estela cruzando el encuadre.
Si quieres ir un paso más allá, hay apps gratuitas de astrofotografía que hacen intervalos automáticos: dejas el móvil disparando solo durante una hora y luego eliges las mejores tomas. Y si ves una bola de fuego especialmente brillante, puedes reportarla a la American Meteor Society: a los astrónomos aficionados les encantan estos datos ciudadanos.
El dato que puedes soltar mañana
Las Oriónidas se observan de forma sistemática desde la década de 1830, cuando el astrónomo Edmund Weiss demostró que aquellos meteoros seguían la órbita del cometa Halley. Mark Twain nació con el Halley en 1835 y murió con su regreso en 1910; cada meteoro que veas esta noche es un primo lejano de aquel cometa legendario. No está mal para una noche de octubre.
Si quieres seguir explorando el espacio, no te pierdas el telescopio Roman, el ojo espacial que verá 100 veces más que el Hubble y la historia de Artemis II, la misión que nos devolvió a la Luna.










